Artículos: Tianguis del Trueque
MARZO 2009

Me llamo Graciela y nací en el año de 1947. Soy originaria de Nocutzepo, comunidad de la ribera del lago de Pátzcuaro en el estado de Michoacán. Recuerdo que desde niña mi mamá y mis tías, las hermanas de mi mamá nos juntábamos para ir al tianguis en el centro de Pátzcuaro, para ir al tianguis del trueque.

El trueque de acuerdo con wikipedia es el intercambio de objetos o servicios por otros objetos o servicios y se diferencia de la compraventa en que no hay dinero involucrado en el intercambio o permuta, que en este entorno de la cuenca del lago de Pátzcuaro se convierte en el intercambio de productos entre comunidades.

En camino al tianguis del trueque, saliendo de la estación del tren por el camino al embarcadero hacia Janitzio, Graciela cuenta ... la verdad a mi me sigue gustando venir a hacer trueque ahora que tengo a mi familia y vivo en Pátzcuaro, y recuerdo que nuestro producto lo podíamos cambiar por algún otro alimento que nosotros no sembrábamos o no podíamos comprar.

 
 

 

Vengo de una familia numerosade Nocutzepo; a nosotros no nos alcanzaba lo que mi padre ganaba como peón, así que lo que sembramos lo llevábamos a Pátzcuaro para cambiarlo por algún producto de comer. Lo que más recuerdo era que llevábamos maíz, flor de calabaza, pichekuas, huitlacoche, tortillas echas a mano, lentejas, trigo, haba y chícharo. Todo esto lo llevábamos según la temporada, y así como nosotros, otras familias de los alrededores de Pátzcuaro también asistían al tianguis del trueque llevando lo que en sus tierras sembraban.

En Michoacán las festividades no cesan durante el año, y menos sus sabrosas preparaciones gastronómicas. Un plato con corundas o tamales triangulares hechos a base de maíz y ceniza o los uchepos, tamales de dulce, leche o carne de puerco resultan lo más típico de la cazuela michoacana.

Recuerdo que nos levantábamos muy temprano para salir por que antes no había carros como ahora.

 

Las cosas que llevábamos las cargábamos en un burro y así nos turnábamos para subirnos y que el viaje no se hiciera tan pesado. Ya cuando llegábamos al tianguis había mucha gente y luego luego nos poníamos a buscar un lugarcito para poner nuestras cosas para no traerla cargando. Una de nosotras se cargaba un poco de lo que traíamos y buscaba entre lo que traía la gente de sus pueblos para cambiar por alimentos o cosas que nos pudieran servir en la casa. Me acuerdo que regresabamos con pescado, charalitos, ocote, chayotes, trastes, jitomate, coliflor y membrillos..

     




Ya vió como si hicimos ahora todavía un buen cambio de pies de hortencias.

Actualmente vivo en Pátzcuaro y aún se hace el tianguis del trueque que es una tradición desde que mi mama se acuerda, este tianguis ha estado aquí desde que me acuerdo. Decía mi madre en camino para acá que cambiar era una costumbre de los purépechas.

 
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